Por Juan Pablo Ojeda

 

Un consorcio de 17 organizaciones civiles documentó mediante monitoreo satelital que el derrame de hidrocarburos con impacto en el Golfo de México inició el 6 de febrero de 2026, 24 días antes de la fecha reportada por el gobierno federal. La fuga se originó en la Sonda de Campeche, específicamente sobre el trayecto del ducto marino «OLD AK C», una infraestructura de 36 pulgadas de diámetro operada por Petróleos Mexicanos (Pemex) que conecta la plataforma AKAL-C con la Terminal Marítima Dos Bocas.

El registro operativo indica que el 7 de febrero, un día después de la detección satelital inicial, el buque especializado Árbol Grande se posicionó sobre las coordenadas del ducto. La embarcación, operada por Constructora Subacuática Diavaz bajo contrato vigente con Pemex Exploración y Producción (PEP), se mantuvo en labores ininterrumpidas en la zona durante un periodo de ocho días consecutivos.

Para el 13 de febrero, los sistemas de teledetección registraron la presencia de embarcaciones de apoyo ejecutando maniobras de dispersión mecánica mediante el uso de cañones de agua. Estas operaciones se realizaron sin la emisión de alertas públicas por parte de las autoridades de protección civil o la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).

La medición del área afectada alcanzó una superficie de 300 kilómetros cuadrados para el 19 de febrero. La expansión de la mancha de hidrocarburo se mantuvo sin notificación oficial hacia las poblaciones costeras de las entidades federativas que se encontraban en la trayectoria de las corrientes marinas predominantes.

El recuento de daños presentado por las organizaciones con corte al 21 de marzo cuantifica un total de 630 kilómetros de litoral afectados. El inventario detalla la presencia de material oleoso en 51 sitios distintos a lo largo de las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.

La cronología sustentada en imágenes satelitales contradice el reporte oficial presentado por el Ejecutivo Federal, el cual estableció el inicio de la contingencia el 2 de marzo. La autoridad gubernamental atribuyó la presencia de crudo a dos chapopoteras naturales, incluyendo una en la zona de Cantarell, y a un buque no identificado frente a las costas de Coatzacoalcos.

La ausencia de activación oportuna del Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos retrasó el despliegue de barreras de contención físicas. Los datos recabados por las organizaciones serán presentados ante las instancias de auditoría ambiental para cotejar los registros de presión y flujo del ducto OLD AK C durante el mes de febrero.

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