Trump ordena expropiaciones masivas en Texas para concretar su muro fronterizo

A escasas horas de que el presidente Donald Trump suba a la tribuna del Congreso para emitir su Discurso sobre el Estado de la Unión, el ambiente en la frontera con México está que echa chispas. Tras un primer año de gestión marcado por el endurecimiento de la política migratoria, la administración republicana ha pasado de los discursos a los hechos: este martes 24 de febrero de 2026, decenas de ciudadanos en Texas enfrentan el desalojo o la mutilación de sus hogares para abrir paso al acero y la tecnología.

El ultimátum de los cinco días

En comunidades como Laredo y La Rosita, la tranquilidad de vivir junto al Río Grande (Río Bravo para nosotros) se volvió una pesadilla de papel. La profesora Nayda Álvarez, residente de La Rosita, recibió un documento con fecha del 13 de febrero donde el gobierno le pone tres cartas sobre la mesa: aceptar mil dólares por el acceso, negociar una servidumbre voluntaria o, de plano, enfrentar la expropiación forzosa.

Como ella, al menos 60 propietarios han sido notificados. El caso de Antonio Rosales Jr., un hombre de 75 años, es de los más crudos: el gobierno federal le advirtió que planea derrumbar una sección de su casa de madera y solo le dio 120 horas para firmar su conformidad.

Zonas militares y el fin de la vida ribereña

Lo que antes eran parques familiares y senderos para trotar en ciudades mayoritariamente hispanas como Laredo (con más de 250,000 habitantes), hoy se están transformando en zonas militares. El activista Édgar Villaseñor, del Centro de Estudios Internacionales del Río Grande, ha denunciado una «apropiación masiva de tierras» que ignora los cementerios familiares y la biodiversidad local.

La infraestructura no se limita a cemento y varilla. El plan contempla un «muro inteligente» a lo largo de los 3,000 km de frontera. Según la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza), estas medidas son indispensables para el «control operativo». Sin embargo, para comerciantes como Jessie Fuentes, de Eagle Pass, la militarización iniciada en enero de 2024 con boyas y alambres de púas ya «mató» el ecosistema y los negocios locales.

Datos clave del despliegue fronterizo

Concepto Detalle
Población afectada Mayoría hispana en el sur de Texas
Avance del muro Un tercio de la frontera ya tenía barreras antes del segundo mandato
Estatus migratorio Enero fue el noveno mes sin liberaciones de migrantes en EU
Localidades críticas Laredo, Eagle Pass, Quemado y La Rosita

 

Mientras la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, presume la firma de contratos para la compra de acero, en las localidades de Quemado las murallas levantadas durante 2025 ya custodian las tumbas de migrantes no identificados. Para los habitantes de la frontera, el peligro no viene del río, sino de las cartas que llegan por correo certificando que, para el gobierno, su jardín ahora es propiedad federal.

 

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