Por Juan Pablo Ojeda
Este viernes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se reunió con los familiares de los 65 mineros fallecidos en la tragedia de Pasta de Conchos, en Coahuila, a 20 años del accidente que marcó la historia laboral del país. En el encuentro, la mandataria reafirmó el compromiso de su gobierno de localizar los cuerpos de los 38 trabajadores que continúan atrapados, recordando que hasta la fecha se han recuperado 25 de las víctimas.
A través de su cuenta en X, Sheinbaum compartió un video con fragmentos de la reunión y enfatizó que su administración seguirá buscando “justicia y verdad” en torno a la tragedia. “En Coahuila, reafirmamos el compromiso con las familias de los 65 mineros de Pasta de Conchos; buscaremos los restos de los 38 cuerpos que falta localizar. A 20 años de la tragedia, hemos rescatado 25. Siempre lucharemos por justicia y verdad”, escribió.
Durante la visita al memorial en San Juan de Sabinas, la presidenta expresó personalmente sus condolencias, abrazó a familiares y destacó la labor de los rescatistas. “Lo primero es decirles que vamos a seguir buscando a los 38 mineros. Lo segundo, agradecer a los rescatistas todo el trabajo que hacen, porque es gracias a ustedes que se han encontrado a los 25 mineros”, señaló. Agregó que el rescate no solo es un acto técnico, sino un símbolo de humanismo y justicia social: “Hay que hacer justicia, y justicia quiere decir rescatar a todos los mineros. ¡Que viva Pasta de Conchos! ¡Que viva México! ¡Y que vivan los mineros!”.
A la reunión también asistieron Ernestina Godoy, fiscal General de la República; Emilia Calleja Alor, titular de la Comisión Federal de Electricidad; y Marath Baruch Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social, reforzando el compromiso institucional para continuar con la búsqueda y garantizar que las familias tengan respuestas.
La tragedia de Pasta de Conchos ocurrió la madrugada del 19 de febrero de 2006, cuando una explosión por acumulación de gas metano atrapó a 65 de los 73 trabajadores de la mina, propiedad de Grupo México. Investigaciones previas han documentado las condiciones precarias de seguridad, ventilación insuficiente, uso de maquinaria obsoleta y estructuras internas deterioradas, factores que contribuyeron al desastre.
Durante los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, las familias denunciaron la falta de avances en el rescate y recurrieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para exigir justicia. Fue hasta la administración de Andrés Manuel López Obrador que se impulsaron acciones concretas para recuperar los cuerpos, aunque con dificultades técnicas y administrativas; la última intervención, en febrero de 2024, se suspendió por decisiones de la CFE.
La mina de Pasta de Conchos cerró de manera definitiva en 2018, sellando su entrada, mientras los familiares y activistas mantienen vivo el recuerdo de los mineros mediante un antimonumento en Paseo de la Reforma, que simboliza la demanda permanente de justicia y memoria de las víctimas.
