Por Juan Pablo Ojeda
La Ciudad de México amaneció con ese ritmo acelerado que ya se volvió costumbre, pero hoy con varios factores que complicaron la movilidad desde temprano. En puntos clave como Paseo de la Reforma, Insurgentes y el Centro Histórico se registraron concentraciones y marchas que provocaron cierres intermitentes y desvíos. Automovilistas y usuarios del transporte público tuvieron que armarse de paciencia, porque los tiempos de traslado se extendieron más de lo habitual.
En el transporte colectivo, el Sistema de Transporte Colectivo Metro reportó alta afluencia en líneas como la 1, 2, 3, 8 y 9, especialmente en horas pico. Aunque el servicio operó de manera regular, el avance de trenes fue lento en algunos tramos debido a la saturación. En estaciones de correspondencia como Hidalgo, Pantitlán y Tacubaya se observaron andenes llenos y tiempos de espera más largos. Usuarios en redes sociales señalaron que el flujo mejoró hacia el mediodía, pero por la tarde volvió la presión.
En superficie, el tránsito vehicular se vio afectado por bloqueos intermitentes en vialidades primarias. La zona del Aeropuerto, Circuito Interior y Calzada de Tlalpan presentó carga vehicular constante. Elementos de tránsito realizaron cortes a la circulación para facilitar el paso de contingentes, lo que generó cuellos de botella en avenidas alternas.
En cuanto al aire, autoridades ambientales mantuvieron monitoreo permanente ante niveles elevados de ozono en algunas zonas del Valle de México. Aunque no se activó una contingencia ambiental extraordinaria, la calidad del aire se ubicó en rangos de regular a mala en ciertos periodos del día, lo que llevó a recomendar a población sensible limitar actividades al aire libre.
El clima también jugó su papel. La capital registró temperaturas contrastantes: mañana fresca y tarde con calor moderado, además de rachas de viento que levantaron polvo en algunas alcaldías. No se reportaron lluvias fuertes ni actividad sísmica relevante durante la jornada, aunque los protocolos de Protección Civil se mantienen activos de forma permanente en una ciudad donde la prevención es parte de la rutina.
Así transcurre el día en la capital: entre manifestaciones que exigen atención, transporte público al límite y un cielo que obliga a mirar los indicadores ambientales antes de salir. Para quienes recorren la ciudad diariamente, la recomendación es revisar rutas alternas, anticipar tiempos y mantenerse informados, porque en la CDMX el pulso urbano puede cambiar en cuestión de minutos.
