Por Juan Pablo Ojeda
En Morelia, ante más de 15 mil personas provenientes de distintas regiones del estado, fue presentado el movimiento AMA Michoacán, una iniciativa nacida desde la sociedad civil que busca cambiar el rumbo de la entidad a partir de la participación ciudadana. El acto se convirtió en una concentración de reclamos, diagnósticos y esperanzas compartidas por quienes consideran que Michoacán tiene potencial de sobra, pero enfrenta obstáculos que lo mantienen estancado.
El alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, fue uno de los principales oradores y dejó claro que AMA Michoacán no es un proyecto personal ni partidista, sino un esfuerzo colectivo para despertar conciencias y pasar de la queja a la acción. Frente a la multitud, insistió en que el estado necesita dejar atrás la resignación y recuperar la dignidad para defender su territorio, su gente y su futuro.
El encuentro reunió voces distintas, pero con un mensaje común. La activista Verónica Villaseñor habló de la lucha por la justicia; el empresario y migrante José Arturo Barragán relató cómo la falta de oportunidades lo obligó a dejar su comunidad; la estudiante Sofía García Chávez, reconocida por la NASA, mostró que el talento michoacano puede competir a nivel mundial; y el líder transportista Abelardo Lozano puso sobre la mesa el contraste entre el enorme potencial del puerto de Lázaro Cárdenas y la pobreza que persiste en la región.
A lo largo del evento, se repitió una idea central: Michoacán no avanza porque hoy no existen condiciones básicas para que la gente trabajadora prospere. Alfonso Martínez señaló que la inseguridad en carreteras, ciudades y comunidades se ha vuelto un freno directo para la economía y el turismo, al grado de que hay pueblos semivacíos por el miedo de transitar. Esa realidad, dijo, empuja a miles de familias a migrar y separarse para buscar en otro país lo que aquí no encuentran.
También cuestionó el deterioro del sistema de salud, que obliga a muchas personas a pagar servicios privados ante la falta de atención pública digna, una carga que golpea sobre todo a quienes menos tienen. Para el alcalde, estos problemas no se resolverán sin presión social ni sin una ciudadanía dispuesta a involucrarse.
Los organizadores adelantaron que AMA Michoacán apenas inicia y que recorrerá municipios y comunidades para escuchar propuestas, sumar voces y construir una plataforma ciudadana que ponga en el centro a la gente. El mensaje final fue de apertura: el movimiento, dijeron, está hecho para quienes trabajan de manera honesta y creen que el estado puede levantarse si la sociedad decide participar.
