Este domingo, la Cámara de Diputados volverá a encender motores y no es un trámite menor. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, explicó que el Congreso de la Unión reanudará formalmente sus trabajos con la apertura del Segundo Periodo Ordinario del Segundo Año de la actual Legislatura, tal como lo ordena la Constitución. Dicho en corto: las y los diputados tienen que sesionar sí o sí, aunque sea domingo, para que el Congreso pueda operar con todas las de la ley.
Ese mismo día, además, la Cámara celebrará una sesión ordinaria para dejar listo el acuerdo que permitirá realizar el lunes una sesión solemne por el aniversario de la Constitución Política de 1917, uno de los pilares del sistema político mexicano. No es solo un acto simbólico: es la forma institucional de recordar de dónde salen las reglas que rigen al país y por qué el Congreso sigue siendo una pieza central de la vida pública.
En paralelo a la agenda legislativa, López Rabadán se refirió a la propuesta en materia de justicia presentada por el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, la cual calificó como innovadora. La idea de fondo, explicó, es algo que cualquier persona entiende: hoy ir a juicio puede tomar años, cuesta mucho dinero y desgasta emocionalmente a familias enteras. Por eso, mecanismos como la mediación y el arbitraje buscan resolver conflictos más rápido, con menos costo y sin tanta burocracia.
La diputada fue clara: si una reforma ayuda a que la gente ahorre tiempo, dinero y dolores de cabeza, vale la pena discutirla. En un país donde la justicia suele sentirse lejana, estas alternativas podrían acercar soluciones concretas a la ciudadanía, sin necesidad de atravesar procesos interminables.
El tono cambió cuando se le preguntó por la violencia, tras el ataque a legisladores locales de Movimiento Ciudadano en Culiacán. López Rabadán no lo minimizó. Dijo que la violencia no distingue entre políticos y ciudadanos comunes: afecta igual al comerciante, al conductor de plataforma, a las mujeres que salen a trabajar o a los jóvenes que van a la escuela. Y advirtió que México atraviesa una etapa dura, donde el derecho a vivir con seguridad no se está garantizando como debería.
Para la presidenta de la Mesa Directiva, este escenario obliga a una revisión profunda de lo que está fallando y, sobre todo, a corregirlo. No puede haber familias que vean dañada su vida, su patrimonio o su seguridad sin que exista sanción. Ese, dijo, es un pendiente que el Estado no puede seguir dejando pasar.
Así, entre la reapertura del Congreso, el debate sobre cómo hacer más accesible la justicia y la urgencia de frenar la violencia, el nuevo periodo legislativo arranca con señales claras de los temas que marcarán la conversación política en las próximas semanas.
