Por Juan Pablo Ojeda
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó a Claudia Sheinbaum como una “líder maravillosa e inteligente” tras sostener una llamada telefónica con la mandataria mexicana la mañana del jueves 29 de enero de 2026. El reconocimiento público llegó a través de un mensaje difundido por el propio Trump, quien destacó el tono positivo y productivo del diálogo entre ambos gobiernos.
Según el mandatario estadounidense, la conversación se concentró en tres ejes sensibles de la relación bilateral: la frontera, la lucha contra el narcotráfico y el comercio. Trump subrayó que el intercambio fue beneficioso para los dos países y adelantó que habrá nuevos contactos en el corto plazo, así como reuniones presenciales en México y Estados Unidos, aunque sin precisar fechas.
Para el gobierno mexicano, la llamada se enmarca en un momento clave. Se trata del segundo contacto entre Sheinbaum y Trump en el último mes, periodo marcado por tensiones previas, como las amenazas del republicano de endurecer acciones contra cárteles del narcotráfico y el arranque del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) previsto para este año.
La presidenta Sheinbaum confirmó que durante la conversación se acordó mantener abiertos los canales de comunicación y dar continuidad al trabajo conjunto entre los equipos de ambos países. Destacó que el diálogo se desarrolló en un ambiente de cooperación y que hubo coincidencias en la evaluación del momento actual de la relación bilateral.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria detalló que la llamada tuvo una duración aproximada de 40 minutos y que se abordaron diversos temas, entre ellos la seguridad. “Los dos coincidimos que vamos muy bien”, afirmó, al tiempo que señaló que también pudo saludar a la primera dama estadounidense, Melania Trump.
El intercambio telefónico y el tono del mensaje de Trump reflejan un intento de ambas administraciones por enviar señales de estabilidad y coordinación, en un contexto donde la seguridad, el comercio y la migración siguen siendo los principales puntos de presión en la agenda común entre México y Estados Unidos.
