Por Juan Pablo Ojeda
México cerró 2025 con la cifra más alta de Inversión Extranjera Directa (IED) en su historia: 40 mil 871 millones de dólares. Así lo informó la Secretaría de Economía, al detallar que el monto representa un crecimiento de 10.8 por ciento respecto a 2024 y consolida cinco años consecutivos de aumento en la captación de capital extranjero.
El dato no es menor si se mira el contexto global. Mientras México rompía récord, los flujos de inversión hacia economías en desarrollo retrocedieron alrededor de 2 por ciento, según estimaciones de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD). En otras palabras, el país logró atraer más capital en un entorno internacional menos favorable.
Uno de los elementos más relevantes del reporte es el crecimiento de las nuevas inversiones, que prácticamente se triplicaron: pasaron de 3 mil 168 a 7 mil 378 millones de dólares. Aunque no son la mayor proporción del total —donde también pesan reinversiones de utilidades— sí son el termómetro más claro de confianza fresca en el país. Son empresas que deciden llegar por primera vez o ampliar operaciones con nuevos proyectos productivos, muchas veces vinculados a tecnología y manufactura avanzada.
En cuanto al origen de los recursos, Estados Unidos se mantuvo como el principal inversionista, aportando casi cuatro de cada diez dólares que ingresaron al país. Le siguieron España, Canadá, Países Bajos y Japón. A nivel interno, la Ciudad de México concentró más de la mitad del total captado, mientras que Nuevo León se consolidó como uno de los polos industriales más dinámicos, impulsado por el fenómeno del nearshoring.
Pero la apuesta del gobierno no se limita a atraer capital extranjero. El secretario Marcelo Ebrard presentó el InnovaFest 2026, una iniciativa que busca quintuplicar la participación de emprendedores mexicanos respecto al año anterior. En su primera edición, el evento creció de menos de 200 a 3 mil 700 participantes y registró un aumento superior al 30 por ciento en patentes.
La estrategia apunta a fortalecer sectores considerados estratégicos: semiconductores, inteligencia artificial, electromovilidad, robótica, fintech y farmacéutica. Los proyectos seleccionados recibirán acompañamiento para vincularse con fondos públicos y privados, incluidos los de Nacional Financiera y Fondo de Fondos. El mensaje es claro: no solo se trata de que lleguen inversiones del extranjero, sino de que México eleve su propio contenido tecnológico y su capacidad de innovación.
El InnovaFest recorrerá Monterrey, Querétaro, Guadalajara, Mérida y Morelos a lo largo del año, cerrando con una premiación nacional. En palabras de Ebrard, el objetivo es aumentar la capacidad de innovación y el contenido nacional en todo lo que se produzca en el país.
La fotografía económica que deja 2025 combina dos frentes: récord histórico en inversión extranjera y una política pública orientada a fortalecer el emprendimiento nacional. El reto ahora es convertir esos números en empleos de mayor valor agregado, cadenas productivas más sólidas y crecimiento sostenido.
