Por Juan Pablo Ojeda
El Senado de la República comenzó a revisar una iniciativa enviada por el Ejecutivo federal que busca mejorar las condiciones laborales de los trabajadores del campo y, al mismo tiempo, fortalecer la supervisión ambiental en el sector agroexportador. La propuesta pretende asegurar que el crecimiento del comercio agrícola mexicano no solo genere ganancias, sino también mejores condiciones de trabajo y protección para los ecosistemas.
La iniciativa plantea modificar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la Ley de Comercio Exterior y la Ley Federal del Trabajo, con el objetivo de ampliar el acceso de los trabajadores agrícolas a la seguridad social y establecer controles más claros sobre las empresas que participan en la exportación de productos del campo.
El proyecto fue turnado a las comisiones legislativas correspondientes para su análisis, luego de que la senadora Verónica Noemí Camino Farjat, quien presidía la sesión de la Mesa Directiva, lo enviara formalmente a estudio. En las próximas semanas, los legisladores deberán revisar el contenido de la propuesta antes de decidir si avanza en el proceso legislativo.
La reforma parte de una realidad económica clara: el sector agroindustrial es uno de los motores de la economía mexicana. De acuerdo con datos citados en la iniciativa, esta actividad alcanzó un valor cercano a los 3.27 billones de pesos durante el segundo trimestre de 2025, lo que representa alrededor del 9.1 por ciento del Producto Interno Bruto del país.
Dentro de este crecimiento, algunos cultivos se han convertido en protagonistas del comercio exterior mexicano. Productos como los frutos rojos y el aguacate han ganado gran presencia en mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos y Canadá. En el caso del aguacate, México se mantiene como líder mundial en producción y exportación, con una cadena productiva que genera más de 300 mil empleos directos e indirectos.
Sin embargo, el mismo crecimiento del sector también ha puesto sobre la mesa varios desafíos. En distintos mercados internacionales han surgido cuestionamientos sobre las condiciones laborales en el campo mexicano y sobre los impactos ambientales derivados de la expansión agrícola, particularmente en zonas donde se ha registrado cambio de uso de suelo o deforestación.
Por esa razón, la iniciativa busca que las empresas exportadoras asuman mayor responsabilidad dentro de la cadena productiva. La propuesta plantea que quienes obtienen beneficios económicos del comercio agrícola también participen en mecanismos que garanticen derechos laborales y cuidado ambiental.
Uno de los cambios más relevantes sería otorgar nuevas facultades a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para emitir certificaciones que acrediten que las empresas cumplen con sus obligaciones laborales, especialmente en materia de seguridad social para los trabajadores del campo.
Además, la reforma a la Ley de Comercio Exterior permitiría incorporar restricciones no arancelarias relacionadas con el cumplimiento de normas laborales y ambientales. En términos simples, esto significa que el gobierno podría exigir que las empresas demuestren buenas prácticas laborales y ambientales para participar en el comercio internacional.
La iniciativa también propone crear un certificado laboral para la agroexportación. Este documento serviría como una especie de “sello” que garantice que las empresas exportadoras cumplen con la ley y ofrecen condiciones laborales adecuadas a sus trabajadores.
Este tipo de medidas también responde a compromisos internacionales asumidos por México dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, que incluye reglas más estrictas en materia laboral y mecanismos para revisar posibles violaciones en sectores productivos.
Con esta iniciativa, el gobierno busca enviar una señal doble: mantener la competitividad del campo mexicano en los mercados internacionales y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de quienes trabajan en él. El debate apenas comienza en el Senado, pero pone sobre la mesa una discusión clave para el futuro del sector agroexportador del país.
